fbpx
05
Jue, Feb

Interés General

La diputada libertaria cuestionó el diagnóstico de Ian Moche, acusó a su madre de manipulación y profundizó el agravio desde los medios y las redes.

Una grave escalada de violencia discursiva tuvo como protagonista a la diputada nacional de La Libertad Avanza Lilia Lemoine, quien puso en duda públicamente el diagnóstico de autismo del niño Ian Moche y acusó a su madre de manipularlo con fines políticos y económicos. Lejos de rectificarse, la legisladora profundizó los ataques en redes sociales, incluso luego de que la familia presentara pruebas médicas y legales que acreditan la condición del menor.

Las declaraciones iniciales se produjeron en el canal LN+, durante el programa conducido por Esteban Trebucq. Allí, Lemoine afirmó que la madre de Ian “lucraba” con su hijo y que el niño “actuaba de autista”, sin aportar fundamentos médicos ni legales. También vinculó el caso con una supuesta agenda política, en un discurso que mezcló estigmatización, desinformación y agresión personal.

La respuesta no tardó en llegar. Ian, de 12 años, expresó su dolor por los dichos: dijo que le parecieron “feos” y “horribles”, y defendió a su madre frente a los ataques. “¿Qué puede saber de cómo actúa una persona autista si cada persona dentro del espectro es distinta?”, señaló el niño, que además reafirmó su decisión de seguir visibilizando el autismo desde una perspectiva de derechos.

Su madre, Marlene Spesso, calificó las declaraciones como una provocación y recordó una carga histórica que pesa sobre las mujeres: “Siempre se culpó a las madres por el autismo de sus hijos”. Aclaró que Ian cuenta con diagnóstico desde los dos años y medio y que fue acompañado por múltiples profesionales. “No tengo por qué mostrarlo, pero existe”, sostuvo.

Horas más tarde, el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, representante legal de la familia, informó que Ian posee Certificado Único de Discapacidad otorgado por la Agencia Nacional de Discapacidad desde 2020, que acredita su pertenencia al espectro autista nivel 1 con apoyos. El letrado invitó públicamente a la diputada a verificar la documentación ante escribano y le pidió que cese las agresiones contra un menor.

Lejos de hacerlo, Lemoine redobló la ofensiva desde la red social X. Insultó a la madre del niño, la acusó de “usar” a su hijo y volvió a negar, de forma contradictoria, lo que había puesto en duda horas antes. También describió supuestos efectos psicológicos de la exposición mediática del niño, arrogándose conocimientos médicos que no acreditó.

El episodio generó un fuerte repudio social y volvió a poner en discusión los límites del discurso público, el rol de los representantes políticos y la responsabilidad frente a colectivos históricamente vulnerados. En este caso, el blanco fue un niño con discapacidad y su familia, expuestos a una violencia simbólica que encontró amplificación en los medios y las redes.

Si llegaste hasta acá tomate un descanso con la mejor música