Un informe de la Federación de Vialidad alerta sobre baches, obras paralizadas y abandono total. Se denuncian riesgos en Buenos Aires, Litoral, Patagonia y NOA.
La Argentina de Javier Milei está quebrada no solo en lo económico sin que también lo está sobre el asfalto. Así lo confirma el último informe técnico de la Federación del Personal de Vialidad Nacional, que advierte que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales están en estado regular o directamente malo. En vastas regiones del país, transitar ya no es una elección: es una ruleta rusa.
El índice IE —que va de 0 a 10— califica la calidad de la calzada. Todo lo que esté por debajo de 5 es considerado peligroso. En la práctica, casi 3 de cada 4 kilómetros de la red nacional muestran señales de colapso estructural: baches, banquinas comidas, señalización ausente, obras paralizadas y ningún plan concreto de mantenimiento integral. Todo esto en una red que articula la producción, el turismo, la logística internacional y la vida cotidiana de millones.
Las rutas del abandono
En la Región Centro y Sur, la RN 33, que conecta Bahía Blanca con Rosario, muestra fallas estructurales graves. Se desarma bajo el peso de camiones de cosecha. En la RN 151, clave para Vaca Muerta, el diagnóstico es de “abandono total”. Baches tipo cráter obligan a manejar por la banquina.
En el Litoral, la RN 121 y 119 en Corrientes presentan fallas estructurales totales que ponen en riesgo la conexión con Brasil. En Entre Ríos, las RN A015 y 136 —accesos a puentes internacionales— están descalzadas, en ruina. Y en Santa Fe, la RN 1V11, que atraviesa la zona portuaria, es un caos bacheado sin solución.
En Buenos Aires, las rutas 3, 5 y 7 sufren por obras paralizadas. En la 5, los usuarios ya la llaman “el peaje hacia la muerte”. La 3 está paralizada entre Monte y Gorchs, y la 7 tiene baches y desvíos urbanos tras la paralización de la variante Chacabuco en 2025.
En el NOA, la RN 34 entre Jujuy y Salta quedó como testigo del abandono. Las obras financiadas por el Banco Mundial para convertirla en autovía fueron abandonadas por las contratistas, y el préstamo venció. La vía sigue cargada de camiones y caña, pero con el pavimento destruido.
El sur se organiza
Cansados de la inacción, en diciembre se conformó el Foro Regional Corredor RN 151 – Vaca Muerta Norte, con participación de La Pampa, Río Negro y Neuquén, intendentes, concejales, cámaras empresarias y vecinos. El primer encuentro, en 25 de Mayo (La Pampa), dejó en claro que el reclamo es interprovincial, estructural y urgente.
Se consensuaron cuatro puntos:
1. Deterioro crítico que compromete seguridad y actividad productiva.
2. Mantenimiento insuficiente: el bacheo ya no sirve.
3. Responsabilidad estatal ineludible: se exige acción de Vialidad Nacional.
4. Carácter regional del reclamo, con seguimiento permanente.
Además, se adelantó que, de no haber respuesta, se evalúan acciones judiciales contra el Estado.
La trampa de la inacción
El mapa vial de Argentina hoy es un símbolo de algo más profundo: la destrucción paulatina de lo público, sin estrategia de inversión ni respeto por el territorio. Cuando una ruta se rompe, no sólo peligra una vida: colapsa una red de trabajo, producción y comunidad.
Cada kilómetro intransitable es una decisión política. Y cada accidente, una consecuencia previsible.
Si llegaste hasta acá tomate un descanso con la mejor música