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Lun, Ene

Ciencia y Tecnología

Más de 400 millones de registros sensibles estarían comprometidos. El caso expone fallas estructurales de control y regulación.

Una de las mayores filtraciones de datos personales de la historia argentina quedó al descubierto tras la difusión de un paquete de información superior a 1 terabyte, que comprometería registros de millones de ciudadanos. La filtración está atribuida a bases de datos vinculadas a SudamericaData, una empresa dedicada a la comercialización de informes sobre personas y compañías.

Según la denuncia, SudamericaData habría continuado operando bajo el nombre WorkManagement, pese a un cierre judicial ordenado en 2023. De acuerdo con la información difundida por el actor de la amenaza, la filtración no solo busca exponer datos, sino también revelar el funcionamiento interno y el modelo de negocios de la firma.

Qué información habría sido comprometida

El material divulgado incluiría bases de datos estatales y privadas de enorme sensibilidad, además de código fuente y sistemas internos. Entre los conjuntos de datos mencionados figuran:

Una presunta base ciudadana de AFIP / ARCA, con más de 60 millones de registros.
Registros de propiedad automotor de la DNRPA, que superarían los 75 millones de entradas.
Bases laborales asociadas a ANSES, con datos como teléfonos, correos, direcciones, salarios y vínculos laborales, por encima de 176 millones de registros.
Información de telefonía móvil de clientes de Claro, Movistar y Personal, con más de 100 millones de registros combinados.
Datos de jubilados, beneficiarios de planes sociales y millones de correos electrónicos usados en campañas de marketing.
Código fuente de aplicaciones, paneles internos y bases de usuarios.

De confirmarse la veracidad del material, la filtración no solo implicaría una violación masiva de la Ley de Protección de Datos Personales, sino también un riesgo estructural para la seguridad digital del Estado.

Un negocio gris, con acceso a información crítica

SudamericaData es señalada desde hace años por especialistas en ciberseguridad como parte de un mercado opaco de datos, utilizado incluso por agencias de investigación para obtener perfiles detallados de individuos. La presunta filtración vuelve a poner en discusión cómo circula información sensible, quién la custodia y bajo qué controles.

Por ahora, no existe confirmación oficial por parte de organismos estatales sobre la autenticidad total de los datos, aunque el volumen y la diversidad de las bases citadas encendieron alertas en la comunidad de ciberseguridad.

Impacto potencial: identidad, fraudes y extorsión

Especialistas advierten que una exposición de esta magnitud podría facilitar robos de identidad, fraudes financieros, extorsiones, espionaje y campañas de desinformación. La combinación de datos fiscales, laborales y de contacto convierte a esta filtración en un insumo extremadamente peligroso.

El caso deja al desnudo una pregunta incómoda: ¿cómo es posible que semejante cantidad de información crítica circule fuera de los sistemas oficiales sin controles efectivos?

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