fbpx
11
Mié, Mar

Interés General

El sector advierte un derrumbe del consumo y denuncia que el aumento de costos y servicios públicos está llevando a miles de comercios al borde del cierre.

La caída del consumo en la Argentina ya golpea incluso a uno de los productos más básicos de la mesa cotidiana: el pan. El sector panadero atraviesa una fuerte crisis que se refleja en un desplome de las ventas y en el cierre de miles de comercios en todo el país.

Según datos del Centro de Panaderos de Merlo, el despacho de pan cayó alrededor de un 45 por ciento en lo que va de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. La situación es todavía más crítica en otros productos del rubro, como repostería, sandwichería y confitería, donde el derrumbe de las ventas llega hasta el 70 por ciento.

El panorama fue descripto por Martín Pinto, titular de la entidad, quien advirtió que el sector enfrenta una combinación de factores que está deteriorando la actividad comercial. Por un lado, la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores reduce la demanda. Por el otro, los costos de producción continúan aumentando.

Entre los gastos que más presionan sobre la estructura de las panaderías se encuentran las materias primas, los combustibles y los servicios públicos. Estos últimos dependen en gran medida de decisiones del gobierno nacional en materia tarifaria.

De acuerdo con datos del sector, el impacto de esta situación ya se refleja en el cierre de alrededor de 2000 panaderías en todo el país desde el inicio de la actual gestión nacional. A la par de estos cierres, se estima que unos 12 mil puestos de trabajo se perdieron en la actividad.

Desde el sector advierten que los comerciantes intentan evitar trasladar completamente los aumentos de costos a los precios finales, debido a la fuerte retracción del consumo. Según explican, muchos locales optan por mantener los valores para no perder aún más clientes.

El dirigente del Centro de Panaderos de Merlo señaló que el sector arrastra varios años de caída del consumo y que la situación se agravó en los últimos meses. En ese contexto, los comerciantes buscan gestiones ante la Secretaría de Comercio del Ministerio de Economía para encontrar alguna respuesta a la crisis.

El reclamo del sector también apunta a la eliminación de herramientas de regulación y programas de apoyo que existían en años anteriores, y que dejaron de aplicarse tras el cambio de gobierno en diciembre de 2023.

Mientras tanto, el escenario cotidiano en muchas panaderías refleja un cambio en los hábitos de consumo. Comerciantes señalan que los clientes compran menos cantidad de pan y reducen la compra de productos considerados secundarios, como facturas o especialidades de confitería.

En un país donde el pan siempre fue uno de los alimentos más accesibles, la caída de las ventas en este rubro se convirtió para muchos comerciantes en uno de los indicadores más visibles de la pérdida del poder de compra de los hogares.

Si llegaste hasta acá tomate un descanso con la mejor música