Un joven de 26 años terminó hospitalizado después de recibir una golpiza a la salida de un boliche de Río Gallegos durante la madrugada del sábado 24 de octubre. Por el hecho, tres hombres fueron aprehendidos y quedaron inicialmente a disposición de la Justicia.
El episodio ocurrió alrededor de las 6:35, mientras efectivos de la Comisaría Segunda realizaban patrullajes preventivos en la zona de locales nocturnos.
Al llegar al lugar, los policías encontraron a varias personas alrededor de un joven tendido en la vía pública. La víctima estaba inconsciente y presentaba signos evidentes de haber sido golpeada.
Se solicitó inmediatamente una ambulancia y, antes del traslado, el muchacho comenzó a recuperar el conocimiento, aunque permanecía desorientado y con dolores producto de las lesiones.
Finalmente fue derivado al Hospital Regional de Río Gallegos para realizarle estudios, curaciones y controles médicos.
Mientras se desarrollaba la asistencia, un trabajador de seguridad del establecimiento aportó a la Policía una descripción de quienes habrían participado de la agresión y señaló la dirección en la que se alejaban.
A partir de esa información, efectivos de la Comisaría Segunda y del Comando de Patrullas desplegaron un operativo y lograron interceptar a tres hombres en la esquina de 9 de Julio y avenida Presidente Néstor Kirchner.
Dos de ellos, de 34 y 35 años, fueron trasladados directamente a la dependencia policial. El tercero, de 29, presentaba lesiones en el rostro y debió ser llevado previamente al hospital bajo custodia para recibir atención.
La Secretaría Penal de turno dispuso inicialmente la aprehensión de los tres y solicitó un informe médico actualizado sobre el estado de la víctima para definir las medidas procesales posteriores.
Con el correr de las horas surgió una novedad importante: el joven de 26 años evolucionó favorablemente y recibió el alta médica para continuar la recuperación en su domicilio.
Tras conocerse esa evolución, la Justicia dispuso también la liberación de los tres sospechosos, que quedaron supeditados a futuras citaciones mientras continúa la investigación.
La familia de la víctima, según información periodística posterior, analiza realizar estudios complementarios para descartar lesiones o secuelas que no hubieran sido detectadas en la atención inicial.
La causa sigue abierta para reconstruir cómo comenzó la pelea, determinar el grado de participación de cada involucrado y establecer la calificación legal correspondiente.