La búsqueda de los dos hermanos de 10 y 12 años desaparecidos en el río Gallegos continúa con un operativo reforzado que reúne a unas 120 personas entre fuerzas de seguridad, rescatistas, personal sanitario y agentes de organismos provinciales y nacionales.
Los niños son buscados desde la tarde del domingo 25 de octubre, cuando fueron arrastrados por la corriente en el sector conocido como La Toma, en Palermo Aike.
Después de más de 24 horas de trabajo, el despliegue dejó de concentrarse únicamente en el último punto donde fueron vistos y avanzó sobre áreas delimitadas del cauce y ambas márgenes del río.
El ministro de Seguridad de Santa Cruz, Pedro Prodromos, confirmó que participan Policía provincial, Bomberos, Protección Civil, personal de Comunicaciones, Prefectura Naval Argentina, Gendarmería Nacional, Desarrollo Social y equipos del Hospital Regional Río Gallegos.
También intervienen integrantes del Grupo Especial de Rescate y Salvamento y equipos especializados de buceo.
“No vamos a descansar hasta encontrarlos”, expresó Prodromos al describir el trabajo que se mantiene desde el domingo.
El Gobierno provincial detalló que el dispositivo reúne a 25 bomberos, 30 efectivos de Policía Caminera, 10 integrantes de Seguridad de Operaciones Rurales, seis de Investigaciones, 15 agentes de Protección Civil, ocho efectivos de Prefectura, diez de Gendarmería y seis integrantes del área de Incendios Forestales.
A ese esquema se suman profesionales de Salud y trabajadores de Desarrollo Social que acompañan tanto el operativo como a la familia.
Una de las novedades fue la incorporación de perros especializados para intentar detectar rastros que permitan concentrar posteriormente el trabajo de buzos y rescatistas en sectores determinados.
Las autoridades también realizan gestiones para incorporar una ecosonda a través del Club Náutico.
El equipo permite relevar profundidades, características del fondo y posibles objetos mediante señales acústicas. Hasta la última actualización oficial, su incorporación estaba siendo gestionada y no se había confirmado que ya estuviera operativa en el río.
Mientras tanto, los rastrillajes se desarrollan por distintos medios.
Personal especializado trabaja dentro del agua, mientras otros equipos recorren las costas a pie y en cuatriciclos. También se utilizaron drones para observar sectores de difícil acceso y ampliar el reconocimiento de ambas márgenes.
La estrategia, según explicó la Policía, apunta a evitar una dispersión indiscriminada del personal y concentrar esfuerzos sobre áreas seleccionadas a partir de la información reunida desde el comienzo de la emergencia.
Las condiciones del terreno agregan dificultades. Autoridades y rescatistas advirtieron sobre corrientes importantes, desniveles y sectores pantanosos que obligan a extremar las precauciones durante cada desplazamiento.
Durante la noche permanece una guardia reducida en el lugar.
Las tareas dentro del agua se limitan cuando cae la visibilidad debido al riesgo que representa para buzos y rescatistas. El despliegue completo se retoma con las primeras horas de luz, mientras la presencia de los organismos continúa durante toda la noche.
El episodio comenzó cerca de las 16 del domingo.
Los hermanos se encontraban en el río junto a dos adolescentes de 14 y 15 años cuando fueron sorprendidos por la corriente. Los adolescentes consiguieron salir, mientras los dos niños menores fueron arrastrados y se perdió contacto visual con ellos.
Uno de los jóvenes que logró alcanzar la costa fue trasladado al Hospital Regional Río Gallegos después de haber ingerido agua y recibió además acompañamiento psicológico.
La logística del operativo también fue ampliada para sostener jornadas prolongadas de trabajo.
Vialidad Provincial colaboró con infraestructura en el sector, mientras Desarrollo Social dispuso alimentos y bebidas calientes. Profesionales de Psicología y Trabajo Social continúan asistiendo a los familiares.
La emergencia volvió a poner bajo discusión las condiciones de seguridad en los sectores recreativos cercanos al río.
La subsecretaria de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes, Sandra Gordillo, señaló que durante temporadas anteriores se colocó cartelería preventiva en distintos puntos, aunque parte de esas señales debió ser repuesta tras sufrir actos de vandalismo.
Las autoridades insistieron en respetar las advertencias y evitar ingresar a sectores donde existen pozones o corrientes difíciles de advertir desde la superficie.
Hasta la última información oficial disponible, los hermanos continúan desaparecidos.
El operativo permanecerá activo durante la noche con una guardia y volverá a reforzarse con luz natural, manteniendo como prioridad concentrar recursos y tecnología en los sectores considerados de mayor interés para la búsqueda.