El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, volvió a cuestionar el impacto del costo de vida sobre las familias y puso esta vez el foco en el precio de los combustibles.
“En 10 días la nafta súper superó los $2.000 y el poder adquisitivo de la gente sigue cayendo”, sostuvo.
La crítica aparece después de una seguidilla de aumentos en las estaciones de servicio de Río Gallegos. La nafta Súper de YPF alcanzó los $2.005 por litro y acumuló varias modificaciones en un período muy corto.
El viernes 2 de octubre el litro se ubicaba en $1.991 y pocos días después ya había superado la barrera de los $2.000. En aproximadamente diez días, YPF realizó seis cambios de precios en la capital santacruceña.
Grasso utilizó ese dato para cuestionar una situación que considera contradictoria para Santa Cruz.
“Producimos petróleo y cada vez pagamos más caro el combustible: ¿quién le puede explicar a la gente dónde están los beneficios de estos modelos de país y de provincia?, ¿qué estamos ganando, quiénes son los beneficiados?”, expresó.
La provincia mantiene una fuerte actividad hidrocarburífera y durante 2026 incluso registró meses de recuperación de la producción convencional. Sin embargo, esa condición productora no determina por sí sola el precio que pagan los consumidores en los surtidores.
El planteo del intendente apunta justamente a esa distancia entre la riqueza que genera el territorio y el impacto concreto que perciben los vecinos en su economía cotidiana.
Con la Súper por encima de los $2.000, llenar un tanque de 50 litros demanda más de $100.000.
El aumento no afecta solamente a quienes utilizan un auto particular. El combustible también forma parte de la estructura de costos del transporte, el comercio, la distribución y distintos servicios.
Por eso cada modificación vuelve a trasladar presión sobre presupuestos familiares que ya vienen ajustados.
Grasso viene construyendo durante las últimas semanas un discurso centrado en la pérdida de empleo, la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo.
En ese marco, el precio de la nafta aparece ahora como otro indicador de una misma discusión: cuánto de la actividad económica de Santa Cruz termina transformándose en una mejora concreta para quienes viven en la provincia.