La Municipalidad de Río Gallegos puso en marcha el programa “Río Gallegos en Orden”, una iniciativa que busca integrar el trabajo de las distintas inspectorías municipales y establecer un sistema permanente de relevamiento, intervención y seguimiento de los problemas detectados en los barrios.
El primer operativo territorial se desarrolló en el barrio APAP y tuvo como punto de encuentro el Natatorio Municipal. Desde allí, agentes de diferentes áreas comenzaron a recorrer el sector para identificar situaciones que requieren intervención y construir un diagnóstico conjunto.
El esquema reúne equipos multidisciplinarios conformados por personal de Tránsito, Control Animal, Comercio, Bromatología e Inspecciones Generales. La intención es reemplazar las intervenciones aisladas de cada dependencia por un abordaje coordinado que permita concentrar la información y establecer prioridades.
Durante la jornada inicial se realizaron tareas de ordenamiento vial, controles de señalización y relevamientos destinados a detectar chatarra, minibasurales y otras situaciones vinculadas con el estado general del barrio.
La secretaria de Gobierno, Sara Delgado, explicó que el programa apunta a coordinar la tarea de las distintas dependencias municipales y relacionarla directamente con las necesidades planteadas en cada sector.
“La iniciativa busca articular el trabajo de todas las secretarías en los distintos puntos de la ciudad para sistematizar el diagnóstico territorial y dar respuesta directa a las demandas vecinales”, señaló.
Uno de los criterios establecidos para los operativos es priorizar la prevención y la regularización antes que la sanción. Según explicó Delgado, la intención no es centrar el trabajo de los inspectores en la aplicación inmediata de multas.
“Lo que nos pidió el intendente fue que tengamos una mirada integral sobre los problemas y que la inspección municipal no persiga a los vecinos, sino que ordene la vida urbana y garantice la igualdad en el cumplimiento de las reglas que son comunes a todos”, sostuvo.
En esa línea, los agentes podrán realizar notificaciones y establecer plazos para que las situaciones detectadas sean regularizadas. Posteriormente, los equipos regresarán al barrio para verificar si hubo avances.
La metodología contempla una evaluación continua. Después del primer relevamiento y de la entrega de las notificaciones correspondientes, está previsto un nuevo recorrido durante la semana siguiente para constatar las mejoras y determinar cómo continuar en cada caso.
La información recopilada en territorio también tendrá un componente tecnológico. Los datos serán incorporados a una herramienta digital de geolocalización que permitirá construir un tablero de control para cada barrio.
El sistema prevé además elaborar un ranking de problemas urbanos e incorporar la percepción de los propios vecinos, con el objetivo de cruzar los relevamientos técnicos con las demandas de quienes viven diariamente en cada sector.
Delgado explicó que las áreas municipales ya disponen de información propia, pero el nuevo programa permitirá reunir esos datos en una misma herramienta. “Río Gallegos en Orden permitirá unificar y sistematizar toda la información en un único mapa estratégico integral”, afirmó.
El operativo en el APAP funciona como punto de partida del nuevo esquema. Una vez completado el abordaje y evaluados sus resultados, la Municipalidad prevé trasladar la modalidad de trabajo a otros barrios de Río Gallegos de manera continua.