La presencia de maquinaria y movimientos de suelo en la margen del Río Fitz Roy, en cercanías del puente de acceso a El Chaltén, encendió la preocupación local y derivó en un pedido formal de explicaciones. La concejal Elizabeth Romanelli presentó un proyecto de resolución para solicitar un informe técnico y administrativo sobre los trabajos que se realizan en la zona, iniciativa que fue aprobada por unanimidad durante la 8ª Sesión Ordinaria del Honorable Concejo Deliberante.
El pedido está dirigido a la Secretaría de Estado de Recursos Hídricos de la Provincia de Santa Cruz y busca conocer con precisión qué tipo de tareas se llevan adelante, quién las autorizó, cuál es su finalidad, qué organismos intervienen y qué estudios respaldan la intervención. También apunta a determinar si se trata de extracción de áridos u otro tipo de trabajo sobre la margen del río, y cuál será el destino del material removido.
Romanelli fundamentó su planteo en la sensibilidad ambiental del Río Fitz Roy y su entorno. La concejal recordó que se trata de un ecosistema vulnerable, donde cualquier alteración de las márgenes puede modificar la dinámica natural del curso de agua y generar impactos sobre el ambiente y la seguridad de la localidad.
“Necesitamos información clara sobre qué se está haciendo, quién lo autorizó y bajo qué criterios técnicos”, sostuvo la edil al defender la iniciativa. Su reclamo apunta a que las intervenciones sobre un área natural de estas características no se realicen sin controles, estudios previos y comunicación institucional suficiente.
El proyecto también menciona antecedentes técnicos vinculados a la peligrosidad geológica de la zona. Según Romanelli, estudios elaborados por el Servicio Geológico Minero Argentino advierten sobre la necesidad de preservar y mantener defensas, gaviones y márgenes del río, debido a las características del terreno y los riesgos asociados.
En ese marco, la solicitud no se limita a una consulta administrativa. El Concejo busca saber si los movimientos de suelo cuentan con evaluación ambiental, autorización formal y criterios técnicos adecuados para evitar daños o alteraciones en un sector considerado sensible para El Chaltén.
La resolución aprobada establece además el envío de copias a Vialidad Provincial, a la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares y a organismos del Gobierno de Santa Cruz, para que tomen conocimiento de la situación e intervengan dentro de sus competencias. La inclusión de esas áreas responde a la ubicación estratégica del sector, próximo al acceso a la localidad y vinculado a un ambiente natural de alta relevancia.
El reclamo de Romanelli instala una pregunta concreta: qué pasa en el Río Fitz Roy y bajo qué condiciones se están realizando los trabajos. Para la concejal, cualquier intervención debe estar respaldada por documentación, estudios y controles, más aún cuando involucra un curso de agua cuya dinámica puede afectar tanto al ambiente como a la infraestructura cercana.
Con la aprobación unánime del proyecto, el Concejo Deliberante de El Chaltén formalizó un pedido de transparencia hacia la Provincia. Ahora, la respuesta de Recursos Hídricos será determinante para despejar dudas sobre la legalidad, la finalidad y el impacto de las tareas que se observan en la margen del río.
La preocupación no surge solo por la presencia de maquinaria, sino por la falta de información pública disponible sobre una intervención en un punto sensible. En una localidad atravesada por su vínculo con el paisaje, el turismo y la conservación ambiental, toda acción sobre el Río Fitz Roy exige explicaciones claras y controles efectivos.