El dinero recaudado por este nuevo tributo irá destinado al Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que tiene como objetivo garantizar la cobertura del Plan Médico Obligatorio (PMO) a todos los afiliados del sistema, así como compensar costos extraordinarios por prestaciones especiales o tratamientos complejos.
Actualmente, las obras sociales sindicales (OSS) aportan un 15% al FSR, mientras que las prepagas, a partir del próximo mes, deberán acompañarlas con un aporte del 20%. Sin embargo, las compañías privadas de salud cuestionan este nuevo tributo al ser creado por decreto y no a través del Congreso, como establece la ley.
Claudio Belocopitt, empresario del sector, expresó su rechazo a la medida, argumentando que el FSR "claramente no funciona" y pidió una revisión técnica por parte de los periodistas y políticos. Además, señaló que este fondo contradice las ideas de Milei y critica su funcionamiento, asegurando que "va a contramano de lo que él piensa" y que "crea una caja gigante que va a funcionar peor".
Con este nuevo aumento, la medicina privada experimentará su cuarta suba consecutiva por encima de los dos dígitos, sumándose al incremento del 40% en enero, 27% en febrero y 20% en marzo.
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