El auto era conducido por una mujer que, afortunadamente, resultó ilesa junto a su acompañante. Sin embargo, al realizarle el test de alcoholemia correspondiente, se constató que presentaba 1,68 gramos de alcohol por litro de sangre, más del triple del límite permitido por la ley.
Por orden del Juzgado de Faltas, el rodado fue secuestrado y trasladado por una grúa al depósito judicial. Mientras tanto, la conductora deberá enfrentar multas por conducir en estado de ebriedad.
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