Los salarios registrados tuvieron una leve recuperación frente a la inflación durante julio, pero todavía se encuentran un 7,9% por debajo del poder adquisitivo que tenían en noviembre de 2023, último mes completo antes de la asunción del actual Gobierno nacional.
El último Índice de Salarios difundido por el INDEC mostró que los ingresos del conjunto de trabajadores aumentaron 2,8% durante julio, frente a una inflación del 2,1% en ese mismo período.
Sin embargo, ese índice general incluye al sector privado no registrado, que tuvo un incremento del 3,9%. Si se consideran solamente los trabajadores registrados, la suba salarial fue del 2,5%, por lo que superó al aumento de precios de julio en 0,4 puntos porcentuales.
Dentro de los empleos formales, los salarios del sector privado registrado aumentaron 2,3% durante el mes, mientras que los correspondientes al sector público avanzaron en promedio 3%.
La mejora mensual permitió recuperar una pequeña parte del terreno perdido, aunque la comparación con períodos más largos continúa mostrando un deterioro del poder de compra.
En relación con julio de 2025, los salarios registrados aumentaron nominalmente un 30,1%, mientras que la inflación interanual alcanzó el 33,8%. Al descontar la evolución de los precios, la pérdida de poder adquisitivo ronda el 2,8%.
La situación también es negativa si se observan los primeros siete meses de 2026. Los ingresos formales acumularon una suba cercana al 18,3%, frente a un incremento de precios del 19,3% durante el mismo período.
El sector privado registrado mostró una evolución similar. En la comparación interanual sus salarios aumentaron 29,7%, por debajo de la inflación, y permanecen alrededor de un 3% por debajo en términos reales respecto de julio del año pasado.
La diferencia más marcada aparece al ampliar la comparación hasta noviembre de 2023. Desde entonces, el conjunto de los salarios registrados perdió alrededor del 7,9% de su poder adquisitivo.
Dentro de ese promedio existen fuertes diferencias. Los salarios privados registrados muestran una caída real cercana al 3,5% respecto del nivel previo al cambio de Gobierno, mientras que el retroceso del sector público ronda el 16%.
La situación de los trabajadores de la Administración Pública Nacional resulta todavía más desfavorable. Según estimaciones de la Junta Interna de ATE-INDEC, el salario testigo utilizado por el gremio acumula una pérdida de aproximadamente 32% de su poder de compra desde noviembre de 2023.
Ese porcentaje no corresponde al conjunto de los empleados estatales ni surge directamente del Índice de Salarios del INDEC. Se trata de una medición sindical elaborada sobre un salario de referencia del Sistema Nacional de Empleo Público, por lo que ambos indicadores no son estrictamente comparables.
Los datos oficiales también muestran diferencias dentro del sector público. Durante julio, las remuneraciones de los empleados nacionales aumentaron 3,9% y las provinciales, 3,2%, ambas por encima de la inflación mensual.
En la comparación con julio de 2025, sin embargo, los salarios públicos nacionales aumentaron 27,5%, mientras los provinciales avanzaron 30,4%. En ambos casos quedaron debajo del incremento de precios del mismo período.
La evolución de julio marcó así una mejora mensual para los trabajadores formales, pero todavía insuficiente para revertir las pérdidas acumuladas.
El escenario salarial sigue atravesado por una fuerte diferencia entre sectores. Mientras los trabajadores privados registrados se encuentran relativamente más cerca del nivel de poder adquisitivo de noviembre de 2023, el retroceso acumulado resulta considerablemente mayor entre los empleados públicos y, particularmente, dentro de la Administración Pública Nacional.