La Auditoría General de la Nación puso una cifra concreta sobre una de las discusiones más sensibles alrededor de las reservas del Banco Central: durante 2025, las operaciones con derivados financieros vinculadas al oro arrojaron una pérdida de 1,5 billones de pesos, equivalentes a unos USD 1.023 millones.
El dato surgió de la auditoría de los estados contables del BCRA al 31 de diciembre de 2025. La AGN consideró razonables esos estados contables en sus aspectos técnicos, pero destacó especialmente el resultado negativo de las operaciones de cobertura realizadas sobre la posición en oro.
Juan Manuel Olmos, presidente de la AGN, sostuvo que la magnitud del resultado no tiene antecedentes en las auditorías realizadas por el organismo sobre el Central.
La discusión, sin embargo, tiene dos partes que conviene separar.
Por un lado está la pérdida específica de los derivados: USD 1.023 millones, según la AGN. Por otro, la fuerte valorización que tuvo el oro durante 2025.
Los propios estados contables del Banco Central muestran que el precio del metal subió 64,9% en dólares durante el año y que el valor contable de las tenencias pasó de unos 7,07 billones a 12,53 billones de pesos.
El BCRA respondió este jueves al cuestionamiento y afirmó que, considerando conjuntamente la suba del oro y el resultado de las coberturas, su posición total en el metal terminó 2025 con una ganancia neta de USD 2.505 millones.
La entidad que conduce Santiago Bausili sostuvo además que esas operaciones no fueron apuestas especulativas, sino instrumentos destinados a proteger las reservas frente a una eventual caída del precio del oro. En años de fuerte suba del activo, explicó, ese seguro puede generar pérdidas mientras el activo principal se valoriza.
La AGN, en cambio, puso el foco sobre cuánto costó esa estrategia y sobre la magnitud de la pérdida registrada específicamente por los derivados.
El debate no termina allí.
El organismo de control mantiene abierta otra auditoría sobre el traslado y depósito de barras de oro en el exterior, correspondiente al período 2024-2025. Ese trabajo deberá evaluar las condiciones de la operatoria, la custodia y la administración de esas reservas físicas.
Los estados contables del BCRA también confirman que durante 2024 se realizaron operaciones de rebalanceo sobre las tenencias de oro y distinguen entre las barras que permanecen depositadas en la propia entidad y otras posiciones vinculadas con ese proceso.
Así, el punto central ya no es solamente si el oro subió o bajó.
La discusión pasa por cuánto costó cubrir ese activo, qué riesgos asumió el Banco Central, bajo qué condiciones se administraron las reservas y si el beneficio de esa estrategia justificó una pérdida superior a los mil millones de dólares en los instrumentos derivados.